miércoles, 21 de septiembre de 2016

Odiar no nos aporta nada.

El odio es la venganza de nuestras
propias frustraciones.
Cuando se odia a alguien, en el fondo,
estamos odiando en su persona,
algo que está en nuestro interior.
La realidad nos dice que odiar es
un sentimiento que nace proporcionalmente
a la escasez de inteligencia o imaginación.
El odio es la rabia de los débiles.
Cuando el odio es demasiado intenso,
nos coloca por debajo de aquellos
a quienes odiamos.
No podemos olvidar que...
Odiar a alguien, es concederle
demasiada importancia...

        

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